¿Qué es la Fibromialgia?

La palabra fibromialgia proviene del latín fibra, la cual hace referencia al tejido fibroso y del griego mío o musculo y algia o dolor, al revisar la historia de la fibromialgia encontramos que en 1815 un cirujano de la Universidad de Edimburgo, William Balfour, ya describió la fibromialgia como nódulos en el “músculo reumático” que el describía como abultamientos que se notaban al palpar las zonas musculares en contracción. Hacia años más recientes en 1975, dos investigadores fundamentales (Smythe y Moldofsky) pensaron que la mala calidad del sueño podía ser una de las alteraciones principales de la fibromialgia y motivo del resto de síntomas.

Estos investigadores, junto con otros autores, como Yunus o Goldenberg, fueron los responsables de definir el primer conjunto de criterios diagnósticos de esta enfermedad. En concreto, el dolor generalizado de más de tres meses de duración, la alteración del sueño, acompañada de la fatiga y rigidez matutinas y el descenso generalizado del umbral para el dolor provocado son hallazgos que se asocian a la enfermedad, acompañados de un escenario emocional o detonantes clínicos que dispararon la aparición de la enfermedad.

Finalmente en el año 1990, la Academia Americana de Reumatología publica los primeros criterios diagnósticos y en 1992 la fibromialgia fue reconocida como enfermedad por la OMS, declarándose así el 12 de mayo como el día Internacional de la Fibromialgia.

La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor musculoesquelético generalizado acompañado por fatiga y problemas de sueño, memoria y estado de ánimo, su dolor es variable en intensidad, comprometiendo diferentes puntos del cuerpo humano, que se acompaña de una exagera hipersensibilidad, que impacta en forma negativa la calidad de vida del paciente, debido a que son múltiples los factores involucrados o detonantes de la fibromialgia se le conoce como un trastorno de somatización.